lunes, 6 de diciembre de 2021

Estudiar enfermería en tiempos de pandemia

Durante ambos cuatrimestres del 2020 y el primero de 2021 la migración hacia una modalidad virtual de la educación -por el ASPO- retrasó la cursada de materias prácticas y las prácticas pre-profesionales  intensivas, necesarias para la graduación de estudiantes de la carrera de Licenciatura en Enfermería de la Universidad Nacional de Avellaneda. 

 

En Argentina la cuarentena obligatoria comenzó el 20 de marzo del 2020 y en la Universidad de Avellaneda el primer cuatrimestre comenzaba el 25 de marzo del 2020 pero se suspendieron su inicio dado que en principio era confuso si el aislamiento dudaría o no, o  si todo volvería a la normalidad  en pocos días, cosa que no sucedió y se extendió la cuarentena obligatoria lo que obligó a la universidad de Avellaneda, y al resto del país, a adaptar sus clases a la modalidad virtual lo que trajo una adaptación en conjunto de profesores y de alumnos, sin dudas también conlleva muchas trabas dado que no todos los alumnos y profesores contaban con el conocimiento sobre cómo dar e ingresar a las aplicaciones para dar las clases virtualmente. También hay que reconocer que no en  todos hogares  se  contaban con un espacio de adaptabilidad para dedicarle tiempo a las clases o las casas tenían que adaptarse a los horarios de cursada y los niños que vivieran tendrían que hacer silencio y una de las trabas más grandes era que no todos contaban con acceso a internet o dispositivos móviles  para poder presenciar las clases y realizar los trabajos.

Una de las quejas de los estudiantes de Enfermería es que mientras lo teórico se pudo continuar on line todo lo que es Practicas Profesionalizantes se pauso en un inicio de pandemia y que esto se resolvió de formas no satisfactorias para ellos, ya que estas prácticas se realizan en centros de salud y es donde pueden ver el día a día de un hospital y son los enfermeros y médicos del lugar donde hacen las rotaciones de la materia donde aprenden con el día a día y se pueden nutrir de la e experiencia del personal de salud pero al verse estas prácticas pausadas ellos sienten que hay un conocimiento no adquirido.

En la encuesta que realizamos a los alumnos de la Undav de todos los años, el 65% de los alumnos encuestados piensan que estos dos años de cambios hicieron que su avance en la carrera se retrasara dado que no podían cursar de una forma habitual las PP.

 


Como nos indicó Nancy Damiano alumna de la carrera de Licenciatura en enfermería en la Undav uno de

Las grandes barreras que se detectaron en la virtualidad fueron las faltas de recursos, tanto como en la conectividad como en los materiales electrónicos para acceder a las clases. Nancy Damiano nos indica: “no tengo internet en mi casa, ocupaba los datos del celular. Así hice toda la cursada en la pandemia. Deci que había profesores que hacían zoom cada 15 días y eso me ayudaba mucho”. Sin duda acá podemos visualizar la existencia de más de una problemática, por una parte la demora de las prácticas profesionalizantes demoró el avance en la carrera a los alumnos pero también ante este escenario mundial de pánico los profesores pudieron contener a los alumnos y estos pudieron, a veces con más o menos complicaciones, salir adelante en las materias teóricas.

Y esto se demuestra en el gráfico de la encuesta realizada, en donde un 50% de los encuestados piensan que la respuesta de los docentes fue entre excelente y buena.

 

 

Los alumnos piensan que demoraron mucho en activar soluciones que no solamente podían beneficiar a la cursada de los estudiantes sino que también podría beneficiarse al sistema de salud donde ellos podrían haber colaborado y a su vez aprobado la materia.

Las y los alumnos sostienen que ellos podrían haberse nutrido de las prácticas y de ser mejores profesionales desde el inicio de la pandemia los y las estudiantes organizados en Giro a la Izquierda reclamaban una acción más enérgica con el uso de los alumnos y las instalaciones de la Universidad, como mencionan a La Izquierda Diario: “venimos insistiendo en la necesidad de que los centros de estudiantes sean herramientas de organización y jugar un rol activo para organizar la fuerza que tenemos y colaborar para enfrentar la emergencia sanitaria. Ya hay ejemplos de otras universidades como en Rosario que producirán respiradores, en la UNSAM producirán elementos de higiene junto a la cooperativa Madygraf, y en el conurbano tenemos el ejemplo de la UNQui donde realizarán test de detección temprana.” (1)

 Otra queja de los estudiantes sobre los cambios de cursada de las PP fue que muchos ingresaron al voluntariado del seguimientos de casos positivos de Covid desde el   Centro de Telemedicina COVID – Universidad (CeTeC-U), en el marco del plan estratégico del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires pero este voluntariado no sumó como parte de las prácticas pre-profesionales para quienes concurrieron pero al voluntariado. Pero por otra parte voluntarios alumnos de la carrera de Enfermería en la Undav destacan que era una tarea necesaria para aportar su grano de arena a la pandemia como comenta Mayra Estudiante de Enfermería – Voluntaria a “Con información” la Dirección de Prensa y comunicación institucional de la Universidad de Avellaneda: “Estamos realizando un seguimiento a las personas que son sospechosas o confirmadas de COVID. Es un proyecto nuevo y estamos orgullosas de participar”. (2)

Sin duda la vida y con ello la vida académica tuvo que olvidarse de lo históricamente llevado a cabo, como las clases presenciales, el mate compartido y las cosas que hacen  a la cotidianeidad académica. Con este cambio muchas eran las urgencias en medio de una pandemia, por una parte había que asegurarse que los alumnos sean acompañados pedagógicamente y a su vez poder organizar de qué forma se iban a dar las clases virtuales, el rector de la Universidad Nacional de Avellaneda Jorge Calzoni escribe en el portal Nodal.com: “secretarías, departamentos, carreras y laboratorios se hicieron eco de las necesidades más urgentes. La continuidad pedagógica de los/as estudiantes, impuso a la Secretaría Académica la exigencia de desarrollar —en tiempo récord— 850 aulas virtuales para las asignaturas de las carreras presenciales, más las capacitaciones pertinentes a docentes y estudiantes. El Área de Títulos y Certificaciones priorizó los trámites correspondientes a las carreras de Enfermería, lo que permitió a los/as egresados/as integrar los equipos de salud para enfrentar la pandemia. Sin duda cometimos errores que fuimos solucionando conforme fuimos aprendiendo en sociedad a vivir en pandemia” (3)

Entonces si bien el estudiantado tiene un reclamo valido por la demora de acciones en ciertas materias también es verdad que ante un virus desconocido se realizaron cambios a medida que el tiempo paso y una de las cosas que realmente no podía depender de la facultad era el peligro del contacto y más en áreas de salud que estaban siempre desde el Ministerio de Salud controlados para que el sistema de salud no se desborde, entonces cuando le consultamos si pensaban si era necesario contar con los estudiantes de medicina y enfermería a Mirtha Salinardi Enfermera en la clínica privada Dupuytren en la entrevista que le realizamos: “ Desde mi mirada sostengo que era muy riesgoso, no sabíamos mucho de cómo afectaba esto, pero no nos alcanzaban las manos ni los profesionales, estábamos desbordados de trabajo supliendo turnos extras y sin vacaciones.  No te puedo decir si era el mejor contexto para tener nuevos aspirante haciendo las prácticas, también era todo Nuevo”

Entonces no se puede sacar del panorama del cambio de las prácticas profesionalizantes que la facultad actuó con cautela y que el mismo sistema de salud no estaba preparado para recibir estudiantes y también si bien la crítica es que muchos sienten que en las prácticas en pandemia ya que no asistieron a centros de salud están menos preparados también habría que analizar si la enseñanza bajo el ritmo que genero el covid- 19 en hospitales y salitas iba a dar como resultado una enseñanza adecuada para los alumnos porque recordemos que estábamos bajo un personal de salud agotado por la nuevas reglas (dobles barbijos, guantes, alcohol en gel, ropa protectora, botas) donde también estuvieron sin poder tomarse vacaciones o licencias debido a la gran demanda de pacientes que se tenía y que se intentaba controlar para no desbordar el sistema. Sin duda se necesitaban nuevos graduados pero también podría haber sido una exigencia extra para el personal de salud.

Es por esto que desde la universidad decidieron adaptar las P.P. usando los recursos que les brindaba la universidad, los laboratorios. Estos fueron adaptados y se crearon burbujas para  ir rotando en las prácticas, la profesora de P.P. 1 Laura Vacca nos cuenta que: “según la práctica que tenían, tomaban los signos vitales, tenemos elementos de simulación y muñecos, por ejemplo, para poner un catéter o todo lo que se tenía que hacer en la práctica se hacía ahí en el laboratorio o en el gabinete de enfermería de la universidad. Dentro de la facultad suplantamos las instituciones por la simulación que hay en la universidad que es muy buena, cuando no hay pandemia, los laboratorios se utilizan todos los días, en todas las clases” Pero una de las prácticas que no pudo ser reemplazada o modificada fue la P.P 5 que se trata de cuidados intensivos, esa al ser una de las que sí o sí corresponde realizarse en un centro de salud no pudo ser adaptada y la Licenciada Vacca nos agrega: “ No sólo se suspendieron las de los hospitales por ser instituciones de salud, sino que con la pandemia, otros lugares también tenían protocolos y no permitían que ingresen nadie que no sea esencial en la institución. Se cancelaron todas las prácticas de este estilo y se buscaron estrategias para poder solventar estos contenidos en las que se podían, que eran la mayoría y lo único que no pudo reemplazarse fue esa práctica intensiva del final.”

A modo de reflexión creemos que la pandemia nos pasó a todos, alumnos y docentes y que la única salida era colectiva. Con la virtualidad quizás lo que se demoró en realizar cambios para “normalizar” la cursada pero era también algo esencial para no correr un riesgo que no eran individuales ya que la curva de contagios podía subir rápidamente si no se mantenía la distancia social.

 La universidad la hacemos entre todos y la Undav siempre se destacó por sus ganas de querer colaborar por fuera del ámbito académico, así como cuando pasó la inundación de La Plata en el año 2013 la materia “Trabajo Social” en todos sus niveles decidió que lo teórico debería aplicarse al campo entonces se decidió ir fuera del aula para ayudar en lo que se podía y ese es el espíritu de la Universidad de Avellaneda y de sus docentes y directivos pero esta enfermedad llamada Covid no se esperaba y era más difícil de lo que creíamos, muchos docentes, no docentes, alumnos perdieron la vida mientras que al día de hoy luego de dos años del comienzo de la pandemia sigue el mundo en alerta por nuevas variantes entonces creemos con convicción que todas las medidas que se tomaron fueron para poder cuidarnos entre todos.

 


 

(1) https://www.laizquierdadiario.com/La-UNDAV-tiene-que-ponerse-a-disposicion-de-enfrentar-la-pandemia

(2) https://www.undav.edu.ar/general/recursos/adjuntos/27495.pdf

(3)  https://www.nodal.am/2020/12/pandemia-sociedad-y-universidad-respuestas-en-un-ano-excepcional-por-jorge-calzoni/


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